La loca de la casa

La colombiana Margarita Pasos menciona constantemente la expresión "la loca de la casa", Margarita es una mujer muy talentosa en liderazgo, motivación personal y asesoría empresarial, que a mi en lo particular me encanta, con esta frase ella se refiere a nuestra mente, al diálogo interno negativo, al miedo, la ansiedad y los pensamientos limitantes que nos impiden actuar. Es esa vocecita interna que te hace pensar en miles de escenarios donde las cosas salen mal, donde no logramos nuestros propósitos, son esos pensamientos en bucle que no nos permiten avanzar hacia nuestra meta con buen pie. 

La metáfora de "la loca de la casa", originalmente fue dicha por Santa Teresa de Jesús, ella se refería a la imaginación y el pensamiento descontrolado que agobia, mortifica y roba la paz interior.

Y quién no ha luchado con "la loca de la casa", yo me atrevería a decir que a todos nos ha pasado. Constantemente tenemos esos pensamientos que nos hacen sentirnos señalados, juzgados, con temor. Si empezamos a pensar en alguna idea de negocio, la "loca de la casa" comienza a decirnos: y si sale mal, y si pierdo mi inversión, y si no gusta lo suficiente como para vender, y si me estafan..., un sin fin de suposiciones que en su gran mayoría no sucederán. No sé si ustedes saben que según estudios realizados por expertos, tal como la psiquiatra Marian Rojas Estapé, el 91.4% de las cosas negativas que pensamos nunca sucederán, sin embargo, la mente y el cuerpo los sienten como reales, afectando nuestra salud emocional y física, además por supuesto de disminuir en gran medida las probabilidades de éxito. 

Según he leído, luchar contra "la loca de la casa" no soluciona nada, por el contrario, empeora la situación, parece que la fortalece, es como dice el Gualtemalteco en su canción "mi afán de no acordarme, es lo que me tiene enfermo de recuerdos", eso que nos repetimos internamente es lo que crece, eso es lo que se fortalece en nuestras vidas. No nos podemos librar de "la loca de la casa", pero si que podemos dejar de darle tanta atención, tratar de no rumear esos pensamientos y restarle credibilidad, y lo más importante es que a pesar de que esos pensamientos negativos persistan, podamos ponernos en acción y seguir trabajando por el logro de nuestros propósitos a diario, ese sería nuestro mejor golpe para aquietar esa vocecita negativa que tanto daño nos hace.

Debemos cuestionar nuestros pensamientos negativos y estar atentos al presente, a nuestras acciones diarias y a los resultados inmediatos o no. Para eso, es muy importante que podamos apartarnos un poco del bullicio exterior, literal o figurativo, por ejemplo del ruido que nos ocasionan las redes sociales, las notificaciones del celular, la bulla del entorno, las quejas propias y las de los demás, el afán de estar constantemente sobre estimulando nuestra mente; estamos tan acostumbrados a estar en todo momento ocupados en algo que no dejamos que la mente tenga sosiego. La mayoría de las veces estamos tratando de hacer dos o más cosas a la vez, nos llenamos de ocupaciones para, supuestamente, ser lo más productivos posible, pero la verdad es que eso nos roba la paz y nos mantiene en modo ansiedad constante, alimentando a "la loca de la casa" para que siga haciendo de las suyas en nuestras vidas.

Quiero dejar algunas recomendaciones para ayudarte un poco con el control de "la loca de la casa":

1 . No luches contra ella, acepta que estará contigo en todo momento, aprende a convivir con ella, pero sin prestarle mucha atención. 

2. Utiliza y repítete frases alentadoras y positivas constantemente, el cerebro se cree todo lo que le dices, que tu diálogo interno cada vez sea más alentador. Si vas a sobre pensar, que sean cosas buenas.

3. Práctica alguna técnica de meditación o al menos haz una pausa diaria, despeja tu mente, mantente en silencio. Respira profundo, retén y luego suelta lentamente. 

4. Reza, reza, reza, confiar a Dios nuestras dificultades ayuda muchísimo a controlar los pensamientos negativos. Puedes rezar en cualquier momento, mientras vas en el transporte público, mientras cocinas, mientras caminas al supermercado o al trabajo, mientras lavas o doblas la ropa, mientras estás en el gimnasio, no hay excusa.

5. Por último, pero no menos importante, enfócate en el presente, en lo que estás viviendo hoy, que los miedos del futuro no se apoderen de tu mente. 

No soy especialista en nada, pero espero que estas líneas te sirvan para aprender a convivir con la loca y utilizarla para tu beneficio económico, social y espiritual. 

Un abrazo. 


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