¿Lo estoy haciendo bien?
Ayer fue un día difícil, de esos en los que pasas todo el día muy ocupada en todos, menos en ti y que a pesar de eso, los resultados del día te hacen dudar de que si estás haciendo las cosas bien con tus hijos, con la vida, o no. Cerrando el día, bien tarde, tuve un intercambio de palabras con mi hijo mayor, de 14 años (adolescente, que de por sí, siempre ha tenido personalidad rebelde e imponente), no pudimos controlar las emociones ninguno de los dos, nos lastimamos mutuamente. Me dolió mucho, por mi, pero mucho más por él. Mi hija de 9 años, escuchaba y veía sigilosa lo que acontecía, esperó el momento adecuado, se acercó a mi, y me abrazó largo y fuerte, me dijo, - mamá te agradezco por lo que haces por nosotros, gracias por haberme permitido salir hoy y estar más rato con Marcela (su amiguita)- . Luego salió de la cocina donde estábamos, me salí al balcón para llorar y desahogar un poco y allá me llegó con un libro que está leyendo, me dijo: - Mami, ¿te quieres sentar conmigo acá?...