El rincón donde nací
Soy de Venezuela, no soy de Caracas la capital, la que una vez fue una de las ciudades más modernas del mundo.
No soy de los estados con más producción de petróleo, esos que han mantenido al país entero por muchísimos años, como son Zulia, Anzoátegui, Monagas y Falcón.
No soy de los estados de la costa al mar Caribe, donde hay hermosos paisajes, arena blanca y malecones llenos de vida nocturna; las playas de Sucre, Nueva Esparta, Aragua y Carabobo son lo mejor.
No soy de los llanos, donde las sabanas y el ganado forman parte del día a día, estados que han sido musa de muchas canciones criollas de mi país, se habla tanto de las ferias de Elorza, de Barinas, Apure, Portuguesa, Cojedes y Guárico, dicen que los amaneceres en la llanura son majestuosos, nunca los he visto.
No soy de la región Guayana donde el Parque Nacional de Canaima atrae a miles de turistas al año, un lugar lleno de selva, tepuyes, cascadas y una gran biodiversidad de flora y fauna.
Soy de una región en Venezuela llamada Los Andes, compuesta por los estados Mérida, Táchira y Trujillo, una región llena de montañas y hermosos paisajes verdes, con ríos, lagunas y quebradas que adornan cada rincón. Los Andes son por excelencia uno de los mejores destinos turísticos de Venezuela, su mayor actividad económica es la agricultura y el turismo, en gran parte de su territorio hace frío, un clima que va desde nieve a temperaturas agradables donde no hace frío ni calor, sin embargo, hay otras partes que son muy calientes. Al gentilicio de esta región nos llaman gochos, la mayoría se refieren a nosotros de esa forma por cariño, pero también hay quienes la usan de manera peyorativa. Los Andes han sido cuna de varios presidentes de mi país, de gente letrada e inclusive de Santos.
Soy específicamente de Trujillo, es un estado pequeño, con poca población; tenemos el monumento a la Virgen de la Paz en la capital, la cual es una colosal escultura habitable de hormigón que mide 46.72 metros de altura, inaugurada en 1983, y es la escultura con acceso interno más alta de América. Este monumento cuenta con miradores internos, incluyendo uno a la altura de los ojos de la Virgen, que permiten vistas impresionantes de la ciudad andina y sus alrededores.
Trujillo desarrolla su economía entre actividades ganaderas, agrícolas y turísticas. Parece ser un estado no muy próspero, pero hay que ver "como se bate el cobre ahí". Valera, capital comercial, es el lugar donde nací, mucho comercio, gente que va y viene, es como una ciudad de paso donde muchas personas van a hacer negociaciones.
En el resto del país se tiene la creencia de que los gochos somos "tontos o inocentes", pero la verdad es que la gente de Los Andes somos personas nobles, bondadosas y sin mucha malicia, somos gente resiliente (muy típico del venezolano en general), solidaria y sobre todo servicial, ayudamos al que necesita aunque no lo diga.
Hay canciones que hablan sobre esa bondad y carisma del gocho o andino, la canción "Brisas del Torbe" de Luis Felipe Ramón y Rivera, es una de ellas y parte de sus estrofas dice: "Soy de Los Andes, soy todo corazón, soy como el ruiseñor, que canta y es feliz". Esta canción es famosa por su contenido donde se describen los bellos paisajes de mi región y su gentilicio.
Digo con orgullo que soy de Venezuela, pero sobre todo que soy Gocha, porque siento ese temple de mamá que era requete gocha (Táchira), la mejor de las mejores, que con su carácter fuerte, resiliente y valiente, afrontó la vida y sus adversidades con fortaleza interior y serenidad, sin dejarse dominar por el miedo, la manipulación o la mediocridad.
Por eso hablo con orgullo de ese rincón donde nací, me gusta decir que soy gocha.
¡Qué vivan los gochos!
Soy gocha!! Con orgullo y con amor
ResponderBorrarSi somos 😁
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