Nuevo lujo: pensar
Hace poco vi un pequeño post hablando de este tema, el lujo de pensar, y me pareció super interesante el punto de vista. Ya había escuchado sobre cómo es la educación escolar y en casa de las personas más adineradas del mundo, estos tienen limitado, muy limitado, el uso y exposición a las pantallas, inclusive a los hijos de los creadores de las tecnologías y contenido para las redes. Ellos sí que saben su efecto nocivo.
Ha nacido una nueva discriminación a nivel mundial para las clases sociales, la de pensar, puedes sentir de momento que es una tontería, pero la verdad es que no lo es.
Estudios indican que las personas menos adineradas, los más pobres, son las que pasan más tiempo frente a una pantalla, consumiendo material inerte, sin ningún provecho real más que la distracción y el entretenimiento. Y los que tienen mayores capacidades económicas, las élites, tienen a sus hijos en escuelas donde la lectura profunda es primordial, casas sin pantallas, hijos sin redes y niñeras sin celulares, los tienen leyendo libros tras libros, esto les garantiza a sus hijos, además de la ventaja económica que ya tienen, que tendrán ahora una mayor, el conocimiento, la capacidad de pensar, argumentar, disuadir con verdadera base, concentración, resolución de problemas y el control de impulsos, en definitiva el poder para dirigir y controlar las masas. Mientras que la contraparte serán a los que puedan manipular a su antojo, porque sencillamente el uso excesivo y mal dirigido de las pantallas, está disminuyendo cada vez más sus capacidades mentales y además de eso, las emocionales, no sé realmente cuál de las dos es más lamentable. Las plataformas de las redes sociales están diseñadas precisamente para causar adicción, para no leer, para no pensar, para que pasemos cada vez más tiempo esclavizados en ellas y nosotros estamos yendo al matadero sin cuestionarnos nada.
Sin lugar a duda, esto hará a los ricos, más ricos y a los pobres, más pobres; la brecha será cada vez más amplia.
El mal uso de las redes y el consumo desmedido de ellas es un vicio, una adicción que se compara con las drogas, de hecho la Dra. Marian Rojas Estapé, Psicóloga Española muy reconocida a nivel mundial por sus estudios sobre el comportamiento humano y las enfermedades, dice que los tratamientos para dejar las pantallas es muy similar al de la desintoxicación por drogas, mismos medicamentos mismas terapias, puedes imaginar eso, en tremendo problema estamos metidos.
Las pantallas al igual que las drogas, video juegos, pornografía y el sexo, generan placer a través de la dopamina, cada scroll, like o comentario es un chispazo de dopamina, y la dopamina mal gestionada genera adicción. El desarrollo y madurez de la corteza pre frontal juega un papel muy importante para poder alcanzar la capacidad de pensar correctamente, y es esta corteza precisamente la que se ve afectada por el exceso de pantalla. Esto es un tema muy interesante, que espero pueda despertar en ti que me lees, al menos curiosidad y puedas en adelante indagar al respecto. Recomiendo lecturas y conferencias de dos autores: Marian Rojas Estapé y Mario Puig, en mi opinión, ambos son excelentes.
Volvamos al tema inicial, el lujo de pensar, viéndolo de la manera más simple, se ha creado una nueva forma de desigualdad cognitiva, empujando a los pobres a la distracción adictiva, mientras los ricos cada vez se preparan más y mejor; el resultado son dos clases sociales separadas por algo más grave que el dinero, la capacidad de pensar. Esto tiene consecuencias en todos los ámbitos, hasta en lo político, con una población fácil de manipular, sin criterio y con pensamiento superficial, somos presa fácil para los que se postulan a cargos públicos tan importantes como las presidencias.
Les voy a dar unos datos estadísticos, la Encuesta Nacional de Lectura (ENL) 2022 menciona que, en el Perú, el promedio de textos leídos por la población escolarizada de 18 a 64 años es de 1.9 libros al año, bastante baja en comparación a los demás países de Latinoamérica, mucho más baja si se compara con los países Europeos. Además, el peruano promedio pasa de 6 a 9 horas de su tiempo frente a una pantalla, mientras la OMS recomienda 0 horas de pantalla a los menores de 12 meses, y no más de 1 hora de pantalla al día en menores de 5 años, condicionada a que debe ser dirigida y supervisada por un adulto.
Reconozco que pareciera casi imposible revertir estas estadísticas, pero estoy segura que no lo es. Algo debemos hacer, comenzando por nosotros los padres, quienes la tienen más fácil son los que tienen a sus hijos menores a los 8 años, son la población menos complicada de salvar, solo que hace falta mucha voluntad de los adultos, que paradójicamente cada vez estamos más enviciados a las pantallas.
Hay soluciones, no son sencillas ni mucho menos fáciles, pero las hay. Les invito a leer, instruirse al respecto y poner sus manos a la obra. Es la única forma de cambiar al mundo, comenzando por el rincón de nuestro cuarto (casa).
Muy interesante lo que dice, pero recordemos que también es muy importante escoger libros que enriquezcan nuestro conocimiento, porque en el Perú lamentablemente “hay cada escritor”. Saludos.
ResponderBorrarSi claro. Tienes razón. Lo bueno es que No es difícil encontrar un buen libro. Gracias por tu comentario
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