Incondicional


Se pasan los días y cada vez te extraño más, 

Se me inundan los ojos con agua de mar,

Cada vez que necesito llorar 

Recuerdo tu regazo y tu dulce acariciar,

Acariciando mi cabello mientras estoy ahí no más, 

Tan cerquita de ti que nada parece mal.


Con tus manos llenitas de amor,

Suaves y fuertes a la vez como un algodón,

Nunca te cansaste de sostenerme,

Presente siempre, así sea en el último vagón, 

Aunque estuviéramos lejos me podías amar,

Ojalá yo lo hubiera sabido apreciar mucho más.


Sin importar cuánto tiempo pasara

Ni que las circunstancias cambiaran,

Siempre llegabas con tu cafecito, 

A pausar el mundo por un ratito,

Y es que tu forma de amar

No se compara con nada real. 


Y si yo fuera la primera o la última en llegar,

Doctora o portera, te hubiera dado igual, 

Me amarías si tuviera mucho o poco qué dar,

Estarías junto a mi aunque yo fuera el mal,

Para ti no había nada que te hiciera abandonar, 

Esas ganas de proteger y de amar. 


Y como ya saben todos por simple analogía,

Que te hablo a ti madre mía. 

Solo me queda por agregar

Que si hubiera sabido cuán duro es ser mamá, 

Te hubiera querido mucho más.

Gracias Cándida por haber sido incondicional. 



Comentarios

  1. Hola Yeli, hermoso ese poema, esa reflexión, Mamá siempre estará en nuestros recuerdos, cuidandonos, intercediendo, y velando por nosotros, te quiero mucho

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  2. Jorge hermanito de mi corazón. Si, mamá fue la mejor y sigue con nosotros estoy segura de eso.

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  3. Anita que hermoso poema, cuánto amor en tus palabras...

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