Madres exitosas


Madre es una palabra muy compleja, pero irónicamente la Real Academia Española (RAE) le asigna un significado muy básico: "Mujer que ha concebido o ha parido uno o más hijos."

Ahora bien, el Éxito, la RAE lo define como: "1. Resultado feliz de un negocio, actuación, etcétera. 2. Buena aceptación que tiene alguien o algo."

Y si tratamos de definir qué es una Madre exitosa, entonces ¿qué diríamos?, uniendo los dos conceptos se podría decir que una Madre exitosa, es aquella mujer que ha concebido uno a o más hijos, obteniendo un resultado feliz o con buena aceptación. Esta concepción parece bastante acertada, sin embargo, debo indicar algunas implicaciones.

Ser madre te mantiene entre la felicidad y la depresión, lo poético y lo caótico, lo excelente y lo muy malo, arriba y abajo, eufórica y triste, todo a la misma vez. Es como sentir satisfacción por algo, pero al mismo tiempo tener esa sensación de vacío que no se llena con nada. 

Ser madre te cambia la vida totalmente, jamás vuelves a ver las cosas con el mismo cristal, te vuelves empática, comprensiva, pero suspicaz, tolerante, hasta sordera selectiva tienes, olores que antes despreciabas hoy son simplemente normales, te hace fuerte físicamente y débil emocionalmente, te desprioriza, te humaniza, en resumen ser Madre te vuelve "caca".

Es que antes de dar a luz, justo antes, todavía eres un poco insensible, pero cuando escuchas ese primer llanto, cuando tienes ese primer contacto, algo internamente sucede, algo que no sabría explicar con palabras, pero que la mayoría de las personas entenderían sin mucha dificultad.

En ocasiones me pregunto, ¿cómo es que las madres logran todo? honestamente solo pienso que, indefectiblemente solo seremos madres exitosas en unos aspectos, mientras somos madres que fallamos en otros. Si estoy en el acto de fin de año de mi hijo, seguramente estaré faltando a la exposición de logros de mi equipo de trabajo; si asisto a la final de natación de mi hija, tendré que dejar de ir al juego de Fútbol de mi hijo; si llevo a mi hija al cumpleaños de su amiguita, posiblemente me estaré perdiendo de una salida con mis amigas y si salgo con mis amigas a celebrar, me estaría perdiendo tal vez de la noche de juegos que mis hijos esperan ansiosos. Siempre estamos dejando a un lado algo importante en nuestras vidas para poder cumplir con otra cosa no menos importante, la cuestión es atinar a elegir lo que realmente vale para el momento. 

A las mujeres nos cambia la vida de un chispazo cuando somos madres, no sé cómo, no sé en qué momento, no tengo idea; las personas esperan tanto de ti, tu esperas tanto de ti misma, que vivimos en una autoexigencia y un sistema de culpas agobiante; no todas, estoy segura que hay un porcentaje de mujeres que se sintieron así y que prontamente se repusieron sin mucha dificultad; para las que nos ha costado más, me gustaría decirles que hay luz al final del túnel, los frutos son cada vez más dulces y todo esfuerzo tiene su mérito, lo estamos logrando, ten la certeza. 

El éxito de una Madre depende en gran manera de la forma en que nos vemos a nosotras mismas, una mujer feliz es la mayor garantía de una mamá feliz y por consiguiente de unos hijos felices. Y ¿no es el fin último de la humanidad, la felicidad? Lo es. 

Demos un paso a la vez, sin detenernos. Incorporemos de a poco algo que nos apasione o libere a nuestra vidas, una escapada sola a la playa, un arte, un atracón de un dulce sin culpa, decir ya vengo y salir corriendo de casa lo más lejos que se pueda para solo mirar alrededor o sentarse en una banca mientras ves la vida pasar, una salida improvisada con unas amigas o simplemente darte esa siesta que tanto anhelas al menos una tarde a la semana; cómprate eso que siempre quisiste, pero que nunca lo haces por darle prioridad a los demás.

Proporcionarles a nuestros hijos las herramientas necesarias para ser felices es muy importante, no importa si nuestros hijos deciden no estudiar una carrera universitaria, si deciden dedicarse a un deporte, al arte, a filosofar, lo realmente importante es que los alentemos a ser mejor cada día, a hacerse responsable de sus actos, a superarse a si mismos. No importa si ahorita no vemos los resultados, tengo fe de que lo estamos logrando, unas con pasos agigantados y otras un poco más lento, pero estamos avanzando. 

Al final una madre exitosa también se mide por el éxito de los hijos.


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